12/12/2010

Luther

Es un policial, es inglés, es de la BBC. El piloto termina con un hombre que llama por teléfono a una mujer y le dice: "Podrás ser muy astuta. Pero estás equivocada. Hay amor en el mundo. Así que tú pierdes"

¿Necesitan algo más para empezar a verlo?

(Igual, pronto voy a escribir más al respecto)

12/10/2010

Sacando fotos con la mirada

Mis amigos y familiares me preguntan por qué no saqué fotos (bueno, saqué algunas, pero muy poquitas). En general doy dos respuestas:
1) porque estaba viviendo en lugar de sacando fotos
2) no sé
Hasta hoy me parecían dos respuestas acertadas. Odiaba la gente que a mi alrededor estaba sacando fotos todo el tiempo. Yo estaba, por ejemplo, en la catedral de Notre Dame y en un momento se me caían las lágrimas de la emoción y una china me pidió, con gestos, si no podía moverme de ese lugar porque se quería sacar una foto y la miré con odio y tuve ganas de decirle: por qué no lo vivís, loca, en lugar de sacarle una foto. Pero, por suerte, no sé chino y además, tal vez, era su forma de vivirlo. Lo mismo con La Gioconda (que en vivo y en directo no es gran cosa, pero, vamos, es La Gioconda!) Y yo pensaba: se pasaron la puta vida viendo fotos de este cuadro y ahora que lo tienen delante de sus ojos, en lugar de mirarlo, ¡le sacan una foto! En fin...
Pero hoy a la tarde estaba escribiendo algo y quería acordarme del menú de un restaurante chino al que fui en Barcelona. La cosa fue así: el sábado antes de irme para París almorcé con dos catalanes que eran dos personajes maravillosos. Uno estudiaba filosofía. Con el otro ya habíamos estado discutiendo, el día anterior, sobre poesía argentina, Alejandra Pizarnik, Oliverio Girondo, la Antología de Poesía Surrealista de Aldo Pellegrini, esa de la tapa roja con la foto de la boca. (Dicho sea de paso, un libro que yo me compré, ¡cuándo tenía dieciséis años!) Todo muy divertido. Me preguntaron qué quería comer, les dije algo típico de la comida de España. Y me llevaron a un chino. Ya lo dije: dos personajes. Pero la cosa más interesante era la carta de ese chino.
El que me conoce sabe que mis gustos alimenticios son semejentes a los de una niña de cinco años. Así que en ese menú, en condiciones normales, yo no tenía nada para pedir. Terminaron eligiendo ellos.
Me acuerdo algo de sopa de sangre de cerdo (que por suerte no pidieron), alguna parte de un tiburón, testículos de algún animal, y cosas por el estilo. También me acuerdo que cuando llegaron los platos a la mesa, me sonreí por dentro, pensado en esa que soy yo.
Estos dos señores se divertían y me instaban a la aventura culinaria: vamos, tienes que probar esto! Alguna parte de algún ave era, seguro, otro creo tenía un ojo de algún ser vivo que ahora estaba muerto. No sé... comí, me reí y hablé de literatura, filosofía, del estado actual de España y de cómo me gustaba Barcelona.
Hoy maldije no haberle sacado una foto a esa carta de comidas del restaurante chino. Puedo ponerme romántica y decir que le saqué fotos con la mirada. (Por cierto, una mirada con mala memoria).
Pero me cago en el romanticismo porque, para ser sincera, me olvidé de todos los platos tan exóticos que había en ese lugar. La próxima, le saco foto a todo, como la china de Notre Dame. Lo prometo.

12/08/2010

5 canciones para empezar un jueves nublado después de un feriado

Lust for life- Iggy Pop (para empezar bien arriba, como lo amerita un jueves, más después de un feriado)
Walk on the wild side- Lou Reed (para seguir salvajes, pero bajar un poco, porque todavía estamos en un día de semana)
Autumn Sweater - Yo la tengo (porque Lou nos hace acordar a Ira, a quien amamos, y porque parece un día de otoño auqnue sea primavera)
Anything you want, you got it- Roy Orbison (el gran Roy, que se puede escuchar con todos los climas, en todas las temporadas, y en todas las galaxias)
Edwing Collins- The magic piper of love (porque amamos a Edwing Collins y más después de haber visto hace algunos años su documental en el Edit Cinzano, lo bancamos a morir) Y porque es una hermosa canción para empezar el jueves!!!!

12/07/2010

Una extraña defensa de la Chic Lit

Hace unas semanas di una clase sobre chic lit. Para quien no lo sabe es ese género/subgénero que deviene de la novela "para chicas". Historias de amor y esas tonterías que leen las mujeres, que, como todos sabemos, son seres inferiores. Es probable que las tres chic lit más famosas sean: El diablo viste en Prada, El diario de Bridget Jones y Sex and the city, o, por lo menos, los tres libros más famosos que luego se adaptaron al audiovisual.

En la chic lit la protagonista suele ser una mujer treintañera, blanca, de una gran ciudad, profesional exitosa con problemas de pareja. Esos problemas pueden ser: que el hombre gane menos dinero, que la considere demasiado autosuficiente, que no la comprenda, que se sienta amenazado en su masculinidad, que elija a una buena chica que no lo vuelva tan loco, que le preste más atención a él que a otras cosas y que no le haga sombra.
En el caso de que la mujer tenga familia las características son: un marido menos exitoso profesionalmente y un debate interno ultra culposo entre los hijos y el trabajo.

Está clarísimo que eso está muy lejos de representar a “todas” las mujeres, pero también es cierto que son problemas bastante reconocibles entre las mujeres que conozco.

De todas formas, lo que me provoca cierta inquietud y me deja pensando en todo esto es el rechazo unánime de los hombres hacia la chic lit.

En lo personal nunca fui demasiado defensora del género (en todos los sentidos de la palabra). Además, para ser sincera, yo me identifico más con George Costanza que con Carrie Bradshaw (un amigo me dice que, cuando digo estas cosas, me tendrían que poner un bozal) pero, bueno, acá no estamos hablando de mí.

Este mismo amigo, que es muy inteligente, con el que me encanta discutir, me dijo: el problema es que nada que esté hecho específicamente para representar a un grupo particular (para mostrar los problemas de las mujeres, o de los gays, o de los negros) está bueno. Yo estoy completamente de acuerdo. Me hace acordar a ese famoso personaje de un programa de Tato Bores. Un negro que quería ser actor y siempre le decía a Tato: "yo soy negro, no hago de negro".

Pero también me parece que estamos formados en una cultura donde los problemas del ser humano son los problemas del hombre y los problemas de las mujeres son los problemas de las mujeres. Es decir, yo miro a Tony Soprano o a Don Draper y no tengo ningún inconveniente en identificarme con ellos. Incluso, cuando, en parte, algo del conflicto interno de estos personajes tenga que ver con la masculinidad. En cambio sí creo que un hombre tiene mucha mayor resistencia a identificarse con un personaje femenino, más allá de la calidad de la ficción. En ese sentido, defiendo la chic lit, aunque la mayoría de sus resultados finales no me gusten.

Igual, una de las mejores soluciones al problema (y acá sí vuelvo a mis gustos personales) se llama Liz Lemon. Después escribo sobre ella. Por ahora, lo único que digo es que cuando sea grande quiero ser como Tina Fey.

12/05/2010

5 canciones para escuchar un domingo a la noche

1) The wind and the dove- Bill Callahan (no es para la hora del suicidio de los domingos, mejor un poco después. Por las dudas)
2) Sunday morning- Velvet Underground (porque dice Sunday y en este blog estamos a favor de ser literales, aunque no tanto, porque es una lista para escuchar a la noche)
3) These boots are made for walking. Lee Hazlewood (como para ir levantando)
4) Government Center - jonathan richman & the modern lovers (porque ya que levantamos, hagamos palmas)
5) Andy Warhol- David Bowie (porque en este blog somos partidarios de la asociación libre y asociamos: Modern Lovers con Pablo Picasso, Pablo Picasso con canciones que hablan de artistas plásticos, y de ahí directo a esta canción. Y porque a Bowie hay que escucharlo todos los días, también)

Daniel Link: Facebook y yo

Si sos un tarado, sos un tarado: en FB, en un blog, en un fotolog (existen todavía?), cuando conversás con tus amigos, cuando trabajás, cuando vas al supermercado. Si sos una persona brillante y súper inteligente, sos brillante y súper inteligente: en FB, en un blog, cuando conversás con tus amigos, cuando trabajás, cuando vas al supermercado. Si sos un poco tarado, pero, de vez en cuando decís algo interesante, bueno, lo mismo. Si sos snob y querés que todos piensen que sos brillante y súper inteligente, pero todos saben que en realidad solo sos snob, lo mismo. Si te querés hacer el canchero, el galán, el indie, el culto, el gracioso (o si de verdad lo sos), también aplica. Si lo que más te gusta en la vida es comentar el clima y decir cuánto querés a tus hijos, idem.
Es verdad que los espacios virtuales cuanto más espontáneos son, más muestran públicamente nuestra estupidez. Porque convengamos que para decir algo brillante y súper inteligente, en general, hay horas de estudio, trabajo y esfuerzo detrás. Pero yo creo que hasta en la estupidez espontánea se deja traslucir si sos un tarado, o una persona brillante y súper inteligente, o un snob, o alguien un poco tarado que de vez en cuando dice algo interesante, o alguien que quiere mostrar algo que no es, o un comentador del clima y del amor familiar.
Recién leí un texto sobre FB de Daniel Link. Daniel Link es uno de los mejores intelectuales vivos de Argentina. Yo fui no solo alumna, sino también fan de sus clases.Me encanta como escribe y me encanta su humor. Muchas veces no estoy de acuerdo con lo que dice; a veces, me molesta su soberbia, pero, un rato después, me hace reír. Jamás discutiría con Link, primero, porque no me escucharía (diría como Baterbly: "preferiría no hacerlo"), segundo, porque, probablemente, me diría que no sé ni leer ni escribir, y tercero, porque, si lograra que me tomara en serio, me destrozaría a los dos mintuos con argumentos brillantes.
De todas formas, no creo estar discutiendo acá con lo que él dice en su texto. Casi que no estoy de acuerdo con ninguna de las cosas que sostiene ahí. Pero ya lo dije: no discutiría con Link. Lo que pasa es que mientras leía su post también pensé esto. Y después, de inmediato, lo escribí. Y ahora lo subo. Para mostrar mi estupidez espontánea. Y que se trasluzca lo que corresponda.

(Y no me vengan con "¿qué es ser un tarado?" o "¿un tarado para qué? porque uno puede ser un tarado para una cosa y brillante para otra", y esas cuestiones relativistas que pueden ser verdaderas, pero acá no estamos hablando de eso)

12/01/2010

Alex de la Iglesia, el ascopena y los payasos

Hoy fui a almorzar a lo de una amiga que cocinó para mí (qué bueno que en el mundo exista gente buena todavía) Viajé horas en el 60 , en el asiento de atrás, que era un infierno. Llegué, tomé grandes dosis de agua y empezamos a hablar: que el departamento, la escalera, las fotos, las berenjenas, el freezer, la cerveza negra, la carpa, la fuerza, la mochila, el alumno, los eventos de fin de año, el teatro, Spregelburd, las butacas, el mail, la posición, el libro perdido, Marruecos, las botas (vieron cómo son las asociaciones en la conversación) la fiesta de Niceto, las millas, el calor, el frío, Alex de la Iglesia. Acá me detengo: era donde quería llegar. Le comenté que tenía ganas de ver la nueva película de Alex de la Iglesia: "Balada triste de trompeta", que había visto el trailer. Hablamos de los payasos que aparecen en las películas de él y yo me acordé del libro: "Payasos en la lavadora" . Hace años (cuando estaba enfermísima con Alex de la Iglesia) me bajé los primeros capítulos que estaban disponibles en Internet. En Argentina era inconseguible. Lo único que recordaba de lo que había leído era del sentimiento de ascopena. Seguimos hablando. Comentamos otro montón de cosas. Me fui. Me tomé el 60 que volvió a ser un infierno, bajé, crucé el Parque las Heras. Iba pensando en Alex de la Iglesia, me acordé del Parque del Retiro de Madrid, de El día de la bestia, de cómo me quedé colgadísima mirando durante mucho tiempo la estatua del Angel Caído, de como mientras la miraba pensaba que qué buena que estaba la idea de que el diablo es un ángel caído (copados los que escribieron la Biblia), de que también había pensado mientras la miraba en Darth Vader y la idea del lado oscuro de la fuerza, de como Anakin se había dejado tentar y se había transformado en Darth Vader. Bueno, a todo esto ya había cruzado el Parque Las Heras, ya había llegado a casa. Busqué en Internet el ascopena, copié del capítulo dos de "Payasos en lavadora" esto que pongo aquí abajo, apagué la computadora y me fui a trabajar.

Ascopena es asco, repugnancia mezclada con pena, compasión, con la
tristeza de saber que eso que tienes delante existe y que tú no puedes
hacer nada para remediarlo, o no te apetece hacer nada por remediarlo.
Algunos sienten miedo y asco. Yo siento asco y pena.
[...]
Pero ascopena es otra cosa. Es mucho más sutil, un sentimiento más
pegajoso y terrible. El odio es ganas de exterminar, de arrasar, de aniquilar
algo que no debería existir. El sujeto se separa del objeto odiado de una
manera radical. Pero al sentir ascopena nos vemos implicados con el objeto,
como si nuestro sentimiento, al alcanzar lo otro – lo absolutamente otro -,
chocase con él nos salpicase, manchándonos de horror.
Investiga, lector, en lo más oscuro de tu interior. Analiza tu alma, esa muda
limpia que te dio tu madre y que tú, de tanto usarla, has llenado de
lamparones. Piensa en lo que te da miedo, en lo que te quita el sueño.
Nunca se trata de algo ajeno; normalmente te acobarda lo que, fuera de ti
mismo, te pertenece. No hay nada peor que verse desde fuera, descubrirse
en los demás, ver tu mierda proyectada en otros. El enemigo real es ese
tipo que se parece a ti, que peca de tus mismos errores, distorsionados por
la distancia, aumentados grotescamente como en un espejo de feria. Por
eso le odias, porque en lo más hondo de tu ropa interior la mancha crece de
igual manera. ¿Cómo se atreve a exhibir descaradamente eso que tú
ocultas avergonzado desde hace años?