1/08/2013

Los amigos con derechos o folla-amigos



Ayer me junté a cenar con un amigo. Aclaro que el muchacho no tiene ni veinte, ni treinta años. Tiene cuarenta y tres. Se separó hace poco más que un año y tiene dos hermosas criaturitas de cinco y nueve años que lo vuelven loco y le sacan el sueño. Pero no voy a hablar de sus hijos, sino de lo que me contó anoche. Resulta que, a los dos meses de separarse, estaba “liado” con una chica un poco más joven que él, sin hijos. Resulta que se lo pasaban de puta madre juntos. Resulta que tenían muy buen sexo, algo que él necesitaba, después de tantos años de sexo matrimonial. Resulta que después de siete meses de estar juntos, la muchacha se enojó porque no le dedicaba tiempo suficiente y él la mandó a la mierda. Y ella se enfadó muchísimo y le empezó a mandar whatsapp, preguntándole, casi en tono de bolero, cómo hizo para destruir el amor que habían construido.

Mi amigo me dice: jo no entenc a les dones (me habla siempre en catalán, me vuelve loca) Me dice: yo siempre le aclaré que no estaba en un momento para una relación, que no tenía nada qué ofrecer, por qué se enfada tanto. Yo lo escucho e intuyo que, como suele suceder, los dos tienen algo de razón. Entonces, indago, en mi carácter de analista trucha y amateur. La cosa es así: él fue sincero, le dijo que no quería una relación, pero le hablaba casi todos los días, le decía cosas hermosas y la veía todas las semanas. La eterna lucha entre los hechos y las palabras. Si te digo no quiero verte pero te veo, ¿cuál es la verdad? Yo los entiendo a los dos, de verdad.  Pero me queda una duda, por eso escribo este texto. 

Todos sabemos que, como mínimo, el primer año es de prueba. Igual que cuando uno compra un electrodoméstico y le dan un año de garantía. En ese sentido, yo digo: ¿por qué no decir, ok, sí, tuvimos una relación de siete meses, pero yo, de verdad, no quiero seguir a más? ¿Se siente liberado de responsabilidad solo porque dijo “yo no quiero una relación”? ¿No es mejor hacerse cargo y decir: sí, estuve, y ahora ya no quiero estar? No sé, yo lo quiero mucho a mi amigo, pero hay cosas de la vida moderna que no logro comprender. No se lo dije el otro día porque no era el momento, pero la próxima vez que lo vea se lo voy a decir a ver qué piensa él. Después les cuento.

12/15/2012

Pornografía emocional en FB



Hoy, 15 de diciembre, hubiera sido el cumpleaños de mi mamá. No lo fue porque le pasó eso que le sucede a todos los seres humanos en algún momento de sus vidas: se murió. Hoy me desperté temprano pensando en ella. Me puse a escuchar Seria fantàstic de Joan Manuel Serrat, un músico que siempre estará relacionado para mí con ella. Como todas las mamás, ella era fanática de Serrat. En el último año de su vida, me acuerdo que un día le mandé un mensajito contándole que estaba disfrutando escuchando algún músico que a ella le gustaba que ahora no recuerdo cuál era. Podría haber sido Frank Sinatra o Cole Porter o Nat Cole. Sí me acuerdo de su respuesta: siempre estaremos juntas a través de la música. También me acuerdo que cuando recibí ese mensaje me puse a llorar. Me emocionó. Y me enojé un poco, porque dije para mis adentros: mierda, le estoy contando que estoy contenta y me manda una contestación sentimental y lacrimógena. Pero así son las madres. O así somos los hijos.

Después me dieron ganas de subir al FB el video de la canción de Serrat. Primero pensé hacerlo sin ninguna explicación. Algunos entenderían en qué estaba pensado y otros dirían: ah, está escuchando Serrat. Después pensé en poner alguna clase de frase explicando por qué ponía ese video. Pero, en general, me resulta extraño cuando la gente pone cosas tan personales en FB. No tengo nada en contra de la pornografía emocional amateur, pero nunca la practiqué. Y me quedé pensando. Hice una clasificación bastante graciosa de los pornógrafos emocionales del FB, que, ahora mismo, no me dan ganas de escribir. La dejo para algún próximo post.

Una de las maneras principales que yo tengo de relacionarme con la gente es a través de los libros, la música, las películas, las series. Cualquier fanático de Larry David es un poco amigo mío, o, como mínimo, tiene puntos para serlo. Puede que no sea muy maduro o muy normal, pero es así. Y es de esta forma también como la gente deja recuerdos en mí. Por eso debe ser que las anécdotas que me vienen a la cabeza en este momento tienen que ver con el sonido del disco Serrat en vivo en el tocadiscos de mi casa. O los de Mina o Julio Sosa. O las series Petroccelli o Los vengadores. Una de mis preferidas es cuando a los nueve años me hizo ver Psicosis y durante mucho tiempo yo iba haciéndole el chiste de: soy incapaz de matar una mosca. Amaba a Hitchcock. También a Cary Grant y Gregory Peck. Y de Audrey Hepburn. Hoy, 15 de diciembre, ver a esos actores o escuchar esas canciones es una manera muy linda de seguir estando juntas.

11/19/2012

Maravilloso el capítulo 3 de la temporada 7 de 30 Rock



Quiero ser Tina Fey. Hace años que quiero ser Tina Fey.  Porque es brillante, inteligente, graciosa y tiene éxito. Cuatro características que me gustaría tener. Pero hay un extra. A lo largo de los años, según fueron cambiando mis ídolos, siempre dije: quiero ser Woody Allen, quiero ser César Aira, quiero ser Julian Barnes, quiero ser Wes Anderson, quiero ser Nick Hornby, quiero ser Larry David. Tina Fey fue la primera mujer de la lista.

Hubo una época que miraba todos los capítulos de 30 Rock. Después la abandoné por un par de temporadas. Y ahora retomé en la séptima. Me acuerdo que una vez leí un reportaje a Alec Baldwin en donde él mismo reconocía que era un mal actor. Me indigné con él. Pero,  por favor, Alec, si sos brillante. Luego de ver la última película de Woody Allen, comprobé, con tristeza, que él tenía razón. Alec Baldwin nació para ser Jack Donaghy. Hoy me di cuenta de que en esas charlas pinponeadas entre Liz y Jack aparece algo en él que no logra en otros papeles.

El tercer capítulo de esta temporada, Stride of pride, (que está escrito por ella) va de una discusión que tiene con Tracy, quien dice que las mujeres no pueden ser graciosas, y ella quiere demostrarle que sí, pero sin someterese a "tener que demostrarlo". Paralelamente a esto, Liz está empeñada en hacer un brunch de chicas para hablar de sexo, ya que en el último tiempo logró hacer cuatro posturas sexuales distintas con su novio. El final logra unir ambas líneas en contenido y forma (en realidad, lo hace con todas las líneas argumentales del capítulo). Cuando terminé de verlo, lo puse de vuelta.

11/06/2012

Tres apreciaciones breves después de ver Ruby Sparks



1) Al verla, es inevitable no pensar en Eterno resplandor de una mente sin recuerdos, que cuenta casi lo mismo pero mucho mejor.

2) Paul Dano se come la película. Este muchacho es, simplemente, excelente.

3) Me aburre un poco que siempre el neurótico con problemitas para relacionarse sea un escritor. Es verdad, hay muchos escritores neuróticos con problemitas para relacionarse, pero no creo que sea excluyente de la profesión. Por otro lado, parte de lo que plantea la película –el amor como una tensión entre el deseo de quiero que seas como quiero y quiero que no seas como quiero- es aplicable a cualquier persona enamorada, sea escritor, ingeniero, gestor o empleado bancario. Tal vez, la única diferencia es que el escritor, por ser una persona que se dedica a observar a la gente y a reflexionar sobre las relaciones humanas y los sentimientos, tiene algo más de registro sobre eso, lo cual tampoco garantiza nada (a lo sumo es un poco más consciente y  bastante más infeliz).

Dicho esto, obviamente la disfruté y me gustó, aunque, como ya me habían advertido mis amigos por facebook, había que bajar las expectativas para verla. Y tenían razón.

10/05/2012

Si está Maya Rudolph en la película, yo la miro

Buscaba una peli para mirar antes de dormir. Vi que estaba Maya y dije: esta. No importaba de qué trataba, ni cómo se llamaba, ni nada. ¿Por qué? Porque Maya está en Away we go o en Bridesmaids y en SNL y con eso alcanza. Si, además, después ves que también está Kriten Wiig, decís: sí. Y si encima, después encontrás que está Jon Hamm, decís: sí, sí, síiiiiiiii.

Cuando empezó vi que se llamaba: Friends with kids. Bueno, puede ser interesante. El primer acto me resultó bastante estereotipado, con gente que por tener hijos se vuelve insoportable a la vista de los amigos solteros. No es que la idea estuviera mal, pero se me hacía muy simplona. Sin embargo, pasada la primera media hora, la película se vuelve genial. Tiene giros que me hicieron reír con ganas y momentos de tensión muy inteligentes. En el tercer acto vuelve a caer. Se hace previsible y se transforma en una comedia romántica más.  Lo que me lleva a preguntarme si las comedias románticas están condenadas a tener un tercer acto inevitable y poco interesante. Pero recomiendo que la miren solo por el segundo acto que es brillante. No cuento nada para evitar spoilers.

Después investigué a su guionista, directora y protagonista: Jennifer Westfeldt. Y me enteré (perdón si todos lo sabían, pero yo no) que es la pareja de Jon Hamm. Qué cool que es Jon. No solo por ser Don Draper. También se da el gusto de parodiar a los lindos (siendo él un bombón)  al lado de Tina Fey en 30 Rock o en Bridesmaids, protagoniza un video de Herman Dune, y, encima, tiene una novia que, si bien no es fea, no es hermosa, pero parece inteligente, sensible y con ganas de contar algo que está bueno. Jon, te amamos.

10/04/2012

10 preguntas que me surgieron viendo Girls de Lena Dunhan, con producción de Judd Apatow, para HBO


  1. ¿Es verdad que las fanáticas de Sex and the city son, en realidad, vírgenes o chicas con una vida sexual muy escasa?
  2. ¿Fue una idea genuina o dijeron: nadie real puede identificarse con Carrie Bradshaw pongamos una gordita de protagonista?
  3. ¿Es verdad que las alternativas de modelo de hombre del siglo XXI son chicos con un falso poder ególatra que tienen sexo solo para autosatisfacerse o chicos tontos y enamoradizos que no excitan a ninguna mujer?
  4. ¿Es verdad que las de ventipocos no tienen orgasmos teniendo relaciones sexuales en el siglo XXI?
  5. ¿En el siglo XXI el sexo se transformó en dos egos en busca de una masturbación asistida?
  6. ¿Es verdad que solo usan preservativo las parejas estables?
  7. ¿Todas las menores de 25 (heterosexuales) tienen comportamientos que vistos por las mayores de 25 es comportamiento lésbico?
  8. Tener 35 (o 36 ponele) e identificarse con algunas cosas que se cuentan, ¿revela un grado de inmadurez importante o solo patetismo?
  9. La precarización laboral, ¿difiere entre una persona de 20 y una de 30 y una de 40?
  10. ¿Por qué no tendré 22 años, viviré en Nueva York y seré muy indie y artista?

7/08/2012

Un mini- cuento de la realidad

Iba caminando hacia la playa en modo: "sí, soy un personaje de ficción y estoy en mi propio video clip". ¿Qué significa esto? Bueno, algo que suele sucederme cuando voy con mi mp3. En el caso de hoy, el sol, Barcelona, cierta felicidad y sosiego combinados con ir escuchando a los Flight of the Conchords hacían que fuera bailando por la calle. No literalmente bailando, iba haciendo un pasito que si alguien me miraba con detenimiento, se daría cuenta de que no estaba solo caminando. Era un baile cifrado en secreto. Los auriculares tenían un volumen muy fuerte, así que no escuchaba lo que pasaba a mi alrededor. Me crucé con una ¿pareja?, la chica hablaba, desconozco lo que diría. Pero, treinta segundos después, la realidad me regala un mini-cuento. Escucho una voz masculina que grita a mis espaldas:

— Si logro que algún día te quedes callada, mira, eso ya será un triunfo para mí.

Además de este mini-cuento maravilloso, la situación nos deja una gran moraleja: no importa lo fuerte que lleves el mp3, la realidad siempre se hace escuchar. Los dejo con la cancíón que iba sonando en mis oídos, que le da una inceíble banda de sonido a todo: